La termografía infrarroja se ha convertido en una herramienta clave en la inspección y diagnóstico de patologías en edificaciones. Esta técnica permite detectar problemas ocultos en estructuras, instalaciones y envolventes sin necesidad de realizar intervenciones invasivas. Su aplicación en la construcción facilita la localización temprana de fallos, optimizando las soluciones y reduciendo costos de reparación.
¿Qué es la Termografía Infrarroja?
La termografía es una técnica de diagnóstico que utiliza cámaras termográficas para capturar la radiación infrarroja emitida por los objetos. En edificación, estas imágenes permiten visualizar diferencias de temperatura en superficies, lo que ayuda a identificar anomalías térmicas asociadas a deficiencias constructivas, filtraciones, pérdidas energéticas o fallos estructurales.
Aplicaciones de la Termografía en Construcción

El uso de la termografía en el sector de la construcción es amplio y abarca diversas áreas, entre ellas:
1. Detección de Humedades y Filtraciones
Las humedades son una de las patologías más comunes en edificaciones. A través de la termografía, es posible identificar la presencia de humedad oculta en muros, techos y suelos, diferenciándola de otros problemas como fisuras o condensaciones. Esto facilita una intervención precisa sin necesidad de demoliciones innecesarias.
2. Evaluación del Aislamiento Térmico
Las pérdidas de energía por deficiencias en el aislamiento térmico pueden aumentar el consumo energético de una edificación. Mediante cámaras termográficas, se pueden detectar puentes térmicos, filtraciones de aire o zonas con aislamiento defectuoso, permitiendo mejorar la eficiencia energética del inmueble.
3. Inspección de Instalaciones Eléctricas y Mecánicas
En las instalaciones eléctricas, la termografía es útil para detectar puntos calientes, sobrecargas o fallos en conexiones antes de que provoquen cortocircuitos o incendios. En sistemas mecánicos y de climatización, se emplea para verificar el correcto funcionamiento de componentes como tuberías, radiadores o unidades de aire acondicionado.
4. Detección de Fallos en Cubiertas y Fachadas
En la inspección de cubiertas y fachadas, la termografía permite identificar problemas como fisuras, desprendimientos, filtraciones de agua o defectos en revestimientos. Esto es especialmente útil en edificaciones antiguas o en revisiones previas a rehabilitaciones.
Ventajas del Uso de la Termografía en Inspecciones
- Diagnóstico sin contacto y sin daños: No es necesario perforar ni desmontar elementos para detectar problemas.
- Rapidez y eficiencia: Permite inspeccionar grandes áreas en poco tiempo.
- Detección temprana de problemas: Identifica fallos antes de que se conviertan en patologías graves.
- Optimización de mantenimiento y reparaciones: Ayuda a reducir costos al localizar con precisión las áreas afectadas.
La termografía infrarroja es una herramienta indispensable en la inspección de edificaciones, permitiendo un diagnóstico preciso y rápido de patologías ocultas. Su aplicación en el mantenimiento y rehabilitación de inmuebles contribuye a mejorar la seguridad, la eficiencia energética y la conservación del patrimonio construido.
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